Specula Orbis

EL NACIMIENTO de todo nuevo vehículo de difusión del conocimiento científico, médico y cultural es un motivo de alegría y orgullo para sus progenitores y para la comunidad. Gen-T nace con la voluntad de cubrir ese vacío -a veces abismal que existe entre la ciencia y la calle, entre la medicina y el paciente, o entre el creador y el observador. Gen-T es un ente plural, abierto a nuevos horizontes ideológicos y científicos, respetuoso con las ideas de todos, pero con voz e ideología propias. Gen-T es un observatorio de la constelación del pensamiento científico que se inclina por el progreso, por una ciencia al servicio del bienestar del hombre y por una medicina basada en el conocimiento del genoma humano para profundizar en la biodiversidad y proteger la individualidad.
Lanzamiento revista Gen-T
La historia está para aprender de ella y proyectar el futuro libre de los errores del pasado; pero esta tarea requiere conocer la historia, respetarla en su forma natural y subirse a ella para crear nuevos horizontes de esperanza. Nuestra cultura está para encontrar en ella fundamentos de identidad a nuestras raíces. El conocimiento está para montarnos en él y galopar a trote sobre el carro del progreso con confianza, adentrándonos en el laberinto de lo desconocido con la certeza de no perdernos. Gen-T también es una linterna, un candil o una vela para ayudarnos a husmear en las páginas del ciberespacio cuando la oscuridad sobreinformativa nos inunda de penumbra intelectual. Una de las grandes dificultades del ser humano de nuestro tiempo es saber discernir y diferenciar lo que es útil en auténticos estercoleros de información interesada, tergiversada o dirigida, no para informar sino para inducir al consumo de lo absurdo, de lo inconsistente, de lo efímero. Como soñar es gratis, Gen-T se concibió en un coito cósmico que fusionó la enseñanza del pasado con la necesidad del presente y lo posible del futuro dando como resultado un embrión avaro de conocimiento y ansioso por desarrollarse en la jungla de las ciencias de la vida.

Cuando nace un niño, los padres se ven abrumados por polimorfos deseos de éxito para el retoño. Luego, la realidad de la vida y los hechos acotan los lindes de la imaginación y los reducen al marco siempre raquítico de la realidad. Así son los proyectos y los hijos. Nunca salen como uno quisiera, entre otras cosas porque dependen de muchos factores ajenos a uno mismo.

Gen-T es el órgano oficial, la voz pública y plural, del Grupo EuroEspes, una entidad forjada en el espíritu de progreso, en la investigación científica, en la atención médica integral, en la biotecnología aplicada, en la genética molecular, en la medicina genómica y en la nutracéutica médica.

La ciencia y el conocimiento no necesitan proselitismo ni apologética fundamentalista. Con difundir les basta; con salir de los arcones y de los archivos, y desparramarse por las mentes receptivas y los corazones nobles les es suficiente. La ciencia, en esencia, no es dogmática ni estática ni rígida ni beligerante; es, simplemente, una predisposición espiritual a entender el futuro y el conocimiento cuantificable como un gran magma incierto que requiere visualizarse en formas que sirvan para algo, que digan algo, que signifiquen algo, que se aproximen a una verdad transitoria que será superada mañana. La ciencia es humilde porque sabe que su hoy siempre es menos real que un después inmediato, porque siempre hay alguien insatisfecho con la pobreza presente que aspira a dejar una herencia mejor.

Gen-T es una ilusión, una forma de fe en la inteligencia humana, un mensajero de bien que navega por el gran océano del conocimiento y se aproxima a su casa.